Los ataques de pánico aparecen de repente en cualquier momento y lugar sin una causa inmediata que los produzca, dejando a la persona paralizada de miedo y atormentada.
Entre los 10 y 15 minutos del comienzo van desapareciendo, pero si no son tratados vuelven a manifestarse, sumándole otro miedo, "el miedo a que vuelva a aparecer".
Entonces se empiezan a evitar los lugares o situaciones en donde los ataques aparecieron anteriormente, cercenando cada vez más a la persona.
Con un tratamiento adecuado los ataques de pánico no se volverán a manifestar.